Difícil borrar de la memoria imagen de aquella tarde. Las 14 plantas del edificio en llamas y la más sobrecogedora, la de los vecinos atrapados, pidiendo ayuda desde sus balcones. Oscar logró salir de su casa, mientras el incendio se propagaba por la fachada, avivado por el viento y por los materiales inflamables. Diez personas perdieron la vida. Los vecinos que siguen muy pendientes de las obras, encaran unidos el regreso. Las previsiones apuntan a que a finales de año podrán volver a sus casas.