Llevamos años culpando al móvil de la miopía. Ahora tenemos un sospechoso mucho más sutil: la falta de luz

Es una frase bastante de abuela y de madre el escuchar que estar durante mucho tiempo delante de una pantalla o estar muy cerca de un libro puede causarnos la aparición de una enfermedad en los ojos como la miopía . Sin embargo, la ciencia lleva tiempo sospechando que el "trabajo de cerca" no explica por sí solo por qué la miopía se ha convertido en una pandemia mundial. Lo nuevo. Ahora un revelador estudio ha propuesto un mecanismo fisiológico que encaja todas las piezas del puzle, haciendo que la culpa no sea solo de lo que miramos, sino de la cantidad de luz que llega al fondo de nuestro ojo mientras lo hacemos. Y es que la investigación está bastante justificada, puesto que los datos asustan . En España, el 19% de los niños de entre 5 y 7 años ya son miopes , y las proyecciones estiman que para 2050 la mitad de la población mundial necesitará gafas. Para frenar esto, necesitamos entender exactamente el mecanismo que produce la miopía, y un equipo de Nueva York ha dado en la clave. En Xataka El secreto de tus ojos: la nueva técnica que predice con la retina tu edad biológica y riesgo de muerte temprana La hambruna de luz. El trabajo, publicado recientemente en la prestigiosa revista Cell Reports por los investigadores, apunta a un concepto fascinante en este caso: la hipótesis de la privación de la luz. Hasta ahora sabíamos que fijar la vista en objetos cercanos está íntimamente ligado al desarrollo de la miopía. Pero lo que este estudio ha medido con precisión empírica es cómo reacciona el ojo miope frente al ojo sano durante este proceso. Lo que han visto. El hallazgo principal es que los miopes sufren una constricción pupilar acomodativa excesiva , es decir, que cuando se mira de cerca, la pupila se hace mucho más pequeña de lo normal. Si a esto le sumamos que el trabajo de cerca suele hacerse en interiores donde la iluminación rara vez supera los 500 lux, frente a los 10.000 lux del exterior, el resultado es un cóctel letal para el ojo: la combinación de luz tenue y una pupila contraída al máximo hace que la retina se "muera de hambre" por falta de luz. El cortocircuito. Aquí la pregunta que lógicamente hay que hacerse es: ¿Por qué esa falta de luz hace que el ojo crezca de forma anormal, causando la miopía? Aquí es donde entra la neurociencia más pura, puesto que nuestra retina procesa la imagen a través de dos canales principales : la vía ON que se activa con los incrementos de la luz, y la vía OFF, que reacciona a las sombras. En trabajos previos de 2024, este mismo equipo ya había demostrado que en los pacientes miopes las vías ON presentan déficits graves, puesto que son menos sensibles y más lentas. Ahora la nueva hipótesis postula un círculo vicioso en el que, al leer o mirar el móvil en interiores, la pupila se cierra demasiado. Y esto es un problema, puesto que la falta de luz crónica debilita aún más a la vía ON retiniana, y este desequilibrio envía señales erróneas que, en último lugar, promueven un alargamiento del globo ocular. Los tratamientos. Esta propuesta no destaca solo por explicar el mecanismo biológico de la miopía, sino que unifica de golpe por qué funcionan los tratamientos que los oftalmólogos llevan años aplicando de manera empírica. Uno de los ejemplos lo tenemos en el hecho de pasar tiempo al aire libre, pero no porque este cure, sino porque la luz solar es tan intensa que compensa con creces el hecho de tener la pupila pequeña, manteniendo la vía ON estimulada y frenando la progresión de la miopía. Otro ejemplo lo tenemos en el uso de las gotas de atropina en los más pequeños para poder frenar la miopía gracias a la dilatación de la pupila para que entre más luz a la retina. Lo mismo ocurre con las lentes multifocales que se usan para reducir el esfuerzo de acomodación, ya que la pupila no necesita contraerse de manera tan excesiva. En Xataka Esas manchas en tu ojo cuando miras un fondo claro no son bichos: son sombras y destruirlas es peor que ignorarlas No es definitivo. Como ocurre casi siempre en ciencia, este trabajo no demuestra una casualidad directa todavía, sino que nos ofrece un mecanismo fisiológico increíblemente sólido y plausible respaldado por datos muy robustos sobre el comportamiento de nuestra pupila y las vías neuronales. Pero todavía queda camino por delante con nuevos estudios a largo plazo para confirmar la hipótesis al 100%. Mientras esperamos esos resultados, la conclusión práctica parece más clara que nunca: el problema no es solo la tablet o el libro. El problema es hacerlo a oscuras, por lo que si vas a forzar la vista de cerca, asegúrate de encender una buena lámpara y, sobre todo, no olvides salir a que te dé el sol. Imágenes | Akshit Dhasmana En Xataka | El negacionismo ha llegado a uno de los últimos rincones de la ciencia aún libres de él: las gafas de ver - La noticia Llevamos años culpando al móvil de la miopía. Ahora tenemos un sospechoso mucho más sutil: la falta de luz fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .