Tres de cada diez euros que invierten las administraciones en obra pública en Galicia proceden de las arcas municipales. Los ayuntamientos gallegos destinaron el año pasado más de 505 millones de euros a este capítulo, una media de 1,4 millones diarios. Es casi un 20% más que la inyección licitadora del ejercicio anterior y una cifra récord, ya que por primera vez las corporaciones locales de la comunidad rebasan la barrera de los 500 millones. El dato confirma una tendencia sostenida: en los últimos cinco años, la inversión municipal ha crecido a un ritmo similar al de la Xunta (algún ejercicio incluso por encima) y superior al del Estado, consolidando a los concellos como un actor cada vez más determinante en la obra pública gallega.