El bueno es Marchena

Hace días un tuitero bastante cabal (no abundan, aclaro) que suele comentar asuntos relacionados con el Atlético de Madrid, impresionado por la longevidad deportiva y los números de Iago Aspas, dijo con el cuerpo del PAOK aún caliente sobre el estadio de Salónica que el moañés era el mejor futbolista que habían visto sus ojos en España excluyendo a la burguesía militante en el Barcelona, Real Madrid o Atlético. Y desafiaba -invitación irresistible en el salvaje mundo de las redes sociales- a que alguien le nombrase uno mejor. La pregunta dio paso a un interesante debate y también a un impagable desfile de acomplejados, cortos de vista o gente que necesita con urgencia ayuda profesional para ver si le pueden extirpar o al menos atenuar esa variante de rabia que sufren cada vez que el moañés corre estirando la camiseta a la altura del escudo. Cada uno venía con su cromo en una mano y la Wikipedia en la otra para rebatir, más bien subestimar, la carrera de Iago en comparación con su muestrario de favoritos que por momentos se convirtió en un circo de los horrores.