La Conselleria de Salut ha firmado este lunes un convenio de colaboración con Cruz Roja para poner en marcha un programa de acompañamiento para personas que han perdido a un ser querido a causa del suicidio. Se estima que el impacto de este tipo de muerte afecta habitualmente a unas seis u ocho personas del entorno del fallecido. Así, la Conselleria cree que este programa beneficiará a unas 400 personas al año de las Islas.