La delincuencia convencional ha repuntado en Mallorca durante el último año con un aumento del 7%, según el último balance de criminalidad del Ministerio del Interior. Especialmente preocupante es el incremento de los robos con violencia e intimidación, que se han disparado un 19% en la isla, una cifra que asciende al 22,3% en el caso de Palma. Desde la Confederación Española de Policía (CEP), su secretario policial, David Pola, asegura que estas cifras no son una sorpresa. "Nuestra comunidad autónoma siempre lidera los índices de criminalidad de todo el estado, y siempre hemos denunciado, y seguimos haciendo, la falta de efectivos reales para abordar los fenómenos criminalísticos de nuestras islas", ha señalado Pola. El representante sindical ha explicado que el problema es complejo, ya que a la falta de personal se suma que los agentes que están destinados en Baleares se quieren marchar. "La gente no quiere estar en las Baleares, no solamente por la carrera de trabajo, sino principalmente por el nivel de vida", ha afirmado. Según Pola, para luchar contra la delincuencia "necesitamos tener las plantillas consolidadas". Pola también ha criticado los planes de refuerzo que se anuncian de cara al verano, calificándolos como "un ejercicio de marketing más que algo efectivo y real". Ha insistido en que hacen falta "muchísimo más policías, más especializados en en unidades de orden público, policías judiciales, taquería, en policía científica, que están sin gente para hacer su trabajo". Esta situación ha llevado a la CEP a sumarse a la concentración convocada frente al Ministerio del Interior para pedir la dimisión del ministro Marlaska. David Pola ha acusado al ministro de realizar un "mal trabajo", de "no defender a sus policías" y de tenerlos "abandonados en las islas".