La inteligencia artificial ya no es un concepto de ciencia ficción, sino una realidad que moldea nuestra vida diaria. Sin embargo, su avance es tan vertiginoso que ni siquiera los expertos se atreven a predecir sus consecuencias. Así lo ha advertido el especialista en IA y autor Lasse Rouhiainen, en una entrevista en Mediodía COPE Alicante, donde ha asegurado que la situación es más delicada de lo que parece: “No lo tenemos controlado. Ha llegado de repente y la gente no está tomándolo de forma proactiva”. Rouhiainen compara el momento actual con la irrupción de las redes sociales, que llegaron como una novedad y cuyas implicaciones sobre el uso de datos se comprendieron más tarde. La diferencia, según el experto, radica en el crecimiento exponencial de la IA. “Una herramienta de inteligencia artificial de hoy es quizás diez veces mejor que la de hace un año”, explica, un ritmo de avance que como seres humanos “nunca hemos vivido” y que impacta de lleno en el trabajo, la educación y la salud. Una de las mayores preocupaciones es el impacto en el mercado laboral. Rouhiainen es contundente al afirmar que la IA está provocando una revolución laboral comparable a la industrial. A la pregunta de si la tecnología destruirá empleo, su respuesta es clara: “Claro que sí, van a quitar muchos”. Por ello, insta a los políticos y a la sociedad a “pensar a España en los siguientes 10 años” y a crear un plan para afrontar el desafío, ya que no solo habrá más personas en desempleo, sino también “muchas empresas en quiebra que ya no pagan impuestos”. El experto matiza que la primera fase de esta transformación ya está aquí. “No te quitará el trabajo la IA, sino el profesional que lo domina”, una frase que, según él, define el presente. En esta etapa, los empleados y emprendedores que sepan utilizar estas herramientas para “aumentar” sus capacidades tendrán una ventaja competitiva. Sin embargo, advierte que se acerca una segunda fase mucho más disruptiva. La próxima ola tecnológica es la de la IA agéntica, un tipo de inteligencia artificial que no solo responde a preguntas, sino que “actúa”. Rouhiainen explica que un usuario podrá darle objetivos complejos como “quiero mejorar mi inglés comercial en seis meses” o planificar un viaje completo, y el agente se encargará de buscar las mejores opciones e incluso realizar prereservas. “Este hecho de actuar le hace muy potente, tanto en las posibilidades como en los posibles desafíos”, subraya. Esta nueva capacidad dará paso a la siguiente fase de la revolución laboral: “Te va a quitar tu trabajo una persona que usa agentes”. Lo más significativo es que para manejar estos sistemas no se necesitarán conocimientos de programación, sino simplemente saber dar instrucciones en español. Rouhiainen destaca la importancia de que las empresas cuenten con un “jefe de inteligencia artificial” que supervise la implementación de estas tecnologías de forma segura y coherente, evitando el “caos” y los riesgos de un uso descontrolado. Rouhiainen también ha abordado el complejo debate sobre la regulación. Critica que la Unión Europea imponga multas de hasta el 7% de la facturación a las empresas por un uso indebido de la IA, lo que podría desincentivar la innovación frente a potencias como Estados Unidos o China. En este sentido, ha puesto en valor el trabajo de figuras alicantinas como Andrés Pedreño y Nuria Oliver desde ELLIS Alicante, que abogan por una “IA ética” adaptada a las necesidades europeas. Ante un futuro que genera tanta incertidumbre como expectación, su consejo final es “respirar profundo” y aplicar la inteligencia humana. Recomienda realizar un autoanálisis de las fortalezas personales y delegar en la IA únicamente las “tareas repetitivas”. Según el experto, es fundamental “combinar inteligencia humana con inteligencia artificial, y siempre más inteligencia humana”, una idea que aplica especialmente a los jóvenes, quienes “tienen que ser más humanos antes que artificiales”.