El dolor que inspiró a Salzillo: la leyenda de su esposa Juana Vallejo llega al teatro

En el marco del 1200 aniversario de la fundación de Murcia, la Compañía Teatral Amigos del Tenorio ha recuperado una historia local para llevarla a escena. La obra Juana, esposa de Salzillo explora la vida personal del célebre escultor barroco Francisco Salzillo a través de la figura de su mujer, Juana Vallejo, una gran desconocida hasta hace poco. Dirigido por Elvira Pineda, el montaje se adentra en la memoria e identidad de la ciudad. La trama se basa en una conocida leyenda murciana que narra cómo Salzillo encontró la inspiración para el rostro de su aclamada Dolorosa. Según la tradición popular, el artista, en un momento de bloqueo creativo, provocó un gran susto a su esposa para poder plasmar en la talla una expresión real de dolor. Una de las versiones cuenta que le confesó una infidelidad, mientras que otra apunta a que le anunció la muerte de un hijo. La fuerza de esta leyenda se ve respaldada por una anécdota familiar, ya que los propios nietos del escultor, al ver pasar la imagen de la Dolorosa en la procesión del Viernes Santo, exclamaban: “Por ahí viene mi abuela”. Este hecho sugiere que reconocían los rasgos de Juana Vallejo en una de las obras cumbre del barroco español. La directora Elvira Pineda describe el proceso de creación como “un parto muy largo”, que se extendió durante más de tres años. La complejidad del proyecto, impulsado por Fernando Esteban Muñoz a partir de un texto de Ricardo Sánchez Madrigal, requirió un gran esfuerzo. “Ha sido muy laborioso, muy difícil, muy complicado, pero muy gratificante”, afirma Pineda, destacando el cuidado por la fidelidad histórica. Todo en el montaje está cuidado al detalle, desde el perfil de los actores hasta el vestuario de la época o la escenografía. El banco que aparece en escena, por ejemplo, es una copia exacta del que se encuentra en el Museo Salzillo. Los actores también destacan la magnitud del proyecto, que no pudieron apreciar en su totalidad hasta su estreno en el Teatro Romea. La actriz Chuz Florenciano, quien da vida a Juana, investigó a fondo a su personaje, a quien describe como una figura fundamental en la vida del artista. Juana “era sus pies y sus manos, su vida, su mundo, su amor”, explica Florenciano sobre el papel de la esposa del escultor, a menudo vista como una figura secundaria. La compañía ya tiene próximas citas, como la función del 27 de febrero en el Centro Cultural Infante Elena de Alcantarilla. Además, preparan un nuevo proyecto para conmemorar el centenario de Alfonso Paso: el montaje de la comedia “Vamos a contar mentiras”, para la que han recibido derechos de representación en exclusiva en España por parte de la hija del autor.