Guadalajara, una de las ciudades elegidas para albergar partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026, atraviesa días de tensión tras la muerte de un alto dirigente del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en un operativo de fuerzas federales. La reacción violenta de grupos vinculados al crimen organizado —con bloqueos de carreteras, vehículos incendiados y despliegue militar— ha reabierto el debate sobre la seguridad en una ciudad que será escenario del partido entre la Selección Española de Fútbol y la Selección de fútbol de Uruguay. Aunque las autoridades mexicanas han insistido en que la situación está bajo control y que los disturbios fueron contenidos en cuestión de horas, el impacto mediático ha sido inmediato. Guadalajara no es una ciudad cualquiera en el calendario deportivo internacional: es una de las sedes confirmadas para el Mundial 2026, el primero que se disputará con 48 selecciones y que organizarán conjuntamente México, Estados Unidos y Canadá. Disturbios tras el operativo Los hechos se desencadenaron tras un operativo en el estado de Jalisco contra una de las figuras clave del CJNG, una de las organizaciones criminales más poderosas del país. Tras confirmarse su muerte, grupos afines reaccionaron con acciones coordinadas en distintos puntos del estado. En Guadalajara se registraron cortes de tráfico en accesos estratégicos y presencia reforzada de fuerzas de seguridad. Algunas carreteras fueron bloqueadas con vehículos incendiados y se produjeron episodios de tensión en zonas periféricas. Las autoridades estatales y federales desplegaron efectivos adicionales para restablecer el orden y garantizar la seguridad de la población. Si bien los incidentes no tuvieron como objetivo infraestructuras deportivas ni instalaciones vinculadas al Mundial, la coincidencia temporal con la planificación del torneo ha generado inquietud. Una sede clave para el Mundial 2026 Guadalajara será una de las tres ciudades mexicanas que albergarán encuentros del torneo. Los partidos se disputarán en el Estadio Akron, recinto con capacidad para más de 45.000 espectadores y considerado uno de los más modernos del país. Entre los encuentros programados figura el choque entre España y Uruguay, uno de los duelos más atractivos de la fase inicial. La presencia de miles de aficionados internacionales convierte la estabilidad de la ciudad en un elemento esencial para la organización. México tiene experiencia en la organización de grandes citas futbolísticas, ya que fue anfitrión en 1970 y 1986 y aspira a que esta tercera edición consolide su imagen como país capaz de albergar eventos de máxima magnitud. Sin embargo, la dimensión del Mundial 2026, con tres países implicados y decenas de ciudades sede, eleva los estándares de coordinación y seguridad. ¿Está en riesgo la sede? Por el momento, no existe ningún pronunciamiento oficial por parte de la FIFA que ponga en duda la continuidad de Guadalajara como sede. Las autoridades mexicanas han reiterado que el operativo forma parte de su estrategia nacional contra el crimen organizado y que los dispositivos de seguridad previstos para el Mundial contemplan escenarios de alta exigencia. Expertos en seguridad coinciden en que este tipo de episodios, aunque graves, no implican...