Lejos del foco mediático, en el noreste de la provincia de Jaén se desarrolla un proyecto que puede alterar el mapa económico andaluz y europeo. Bajo la tierra rojiza de Sierra Morena, una empresa australiana ha identificado concentraciones excepcionales de minerales estratégicos que hoy sostienen la industria tecnológica, energética y de defensa del siglo XXI. La compañía Osmond Resources impulsa el Proyecto Orión EU Critical Minerals , que abarca terrenos de Aldeaquemada, Castellar, Montizón y Santisteban del Puerto . Según los informes técnicos publicados por la empresa a lo largo de 2025, el área investigada se extiende por cerca de 228 kilómetros cuadrados y suma más de 750 cuadrículas mineras registradas en la provincia. Los trabajos de perforación realizados durante el otoño han confirmado la existencia de capas continuas de cuarcita ricas en minerales pesados a más de cien metros de profundidad. En uno de los sondeos principales, los análisis de laboratorio detectaron concentraciones de titanio y circonio muy superiores a las habituales en Europa, junto con valores significativos de hafnio y óxidos de tierras raras. La compañía ha calificado estos resultados como “de clase mundial”. La continuidad lateral de las capas mineralizadas, verificada mediante muestreos en superficie en barrancos próximos, apunta a un sistema extenso y homogéneo, un factor clave para plantear una futura explotación industrial. Un proyecto integral pionero en la UE El salto cualitativo del proyecto se ha producido con la firma de un acuerdo de colaboración entre Técnicas Reunidas y Osmond Resources Limited. El objetivo es desarrollar en la provincia de Jaén el primer proyecto completo de la Unión Europea que abarque toda la cadena de valor: desde la minería hasta la construcción de la planta para la producción de carbonatos mixtos de tierras raras y óxidos. Este planteamiento integral implica no solo la extracción del mineral, sino también su procesamiento industrial en territorio europeo, reduciendo la dependencia exterior en un sector considerado estratégico por Bruselas. La Unión Europea importa actualmente la práctica totalidad de los minerales críticos que consume, en su mayoría procedentes de Asia. El interés de estos materiales es evidente. El titanio resulta esencial para la industria aeroespacial y médica; el circonio y el hafnio son fundamentales en tecnologías nucleares y aleaciones avanzadas; y las tierras raras son imprescindibles para aerogeneradores, vehículos eléctricos, electrónica avanzada y sistemas de defensa. El proyecto Orión reúne precisamente este conjunto de elementos catalogados como críticos por la Comisión Europea. El calendario previsto contempla definir el primer recurso mineral certificado internacionalmente durante el primer semestre de 2026. Posteriormente, se abordarán los estudios metalúrgicos y el análisis preliminar de viabilidad económica. Para financiar esta fase, Osmond Resources ha puesto en marcha una ampliación de capital de 6,6 millones de dólares australianos destinada íntegramente a los trabajos en Jaén. Si las previsiones se consolidan, la provincia podría convertirse en uno de los principales nodos europeos de suministro de minerales estratégicos, con la consiguiente atracción de inversión extranjera, empleo técnico cualificado y una diversificación productiva inédita en un territorio históricamente vinculado al olivar. No obstante, el proyecto también plantea retos. Parte del área investigada se superpone con la Zona Especial de Conservación de las cuencas del Rumblar, Guadalén y Guadalmena, lo que obligará a evaluaciones ambientales estrictas y previsiblemente abrirá un debate social y político sobre el equilibrio entre desarrollo industrial y protección del entorno. Jaén se encuentra así ante una posible encrucijada histórica. Bajo el mar de olivos podría emerger una nueva identidad productiva ligada a los recursos que marcarán la competitividad global en las próximas décadas.