La Fundación Bodas de Isabel y el Ayuntamiento de Teruel han cerrado la 30ª edición de las Bodas de Isabel de Segura con un balance de absoluta satisfacción. Miles de personas han llenado las calles de la ciudad durante todo el fin de semana en la que ha sido la primera celebración de esta recreación histórica tras ser declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional. Desde la organización, la directora de la Fundación, Lorena Muñoz, ha reconocido que afrontaban una edición "más compleja si cabe que otros años", sobre todo por desafíos técnicos y la renovación de parte de la escenografía. A pesar de ello, ha destacado que el desarrollo fue el previsto y que el público respondió de forma masiva a las novedades, valorando especialmente el trabajo del elenco. Entre las novedades de este año ha sobresalido la incorporación de una proyección sobre la fachada de la Caja Rural durante la escena de la muerte de Diego. Este recurso, concebido para reforzar el dramatismo del momento final, nació como un elemento singular para la 30ª edición, aunque desde la Fundación no descartan que pueda evolucionar o adaptarse en el futuro. La directora teatral, Marian Pueo, ha subrayado la buena acogida de los cambios escénicos y ha puesto el acento en la gran implicación de los actores y voluntarios. Como decisión artística, también ha destacado la incorporación de la música en la interpretación de Isabel, una medida vinculada a las cualidades vocales de la actriz protagonista. Los actores Sara Serena y Javier Ibáñez, que han dado vida a Isabel de Segura y Diego de Marcilla, han descrito el final de la representación como un momento de gran intensidad y conexión con el público. Ibáñez ha señalado que la experiencia ha sido "uno de los momentos más importantes de su trayectoria", mientras que Serena ha destacado la emoción vivida durante el funeral. La alcaldesa de Teruel, Emma Buj, ha calificado esta 30ª edición como un "éxito total y rotundo" de participación y organización. Aunque no existen cifras cerradas, el Ayuntamiento constata que los principales espacios escénicos registraron llenos durante el fin de semana: el torneo del sábado agotó entradas, el Patio de Armas completó su aforo y la plaza del Seminario y su entorno se abarrotaron durante el funeral. En una rueda de prensa celebrada en el Ayuntamiento de Teruel, Buj ha puesto en valor el rápido dispositivo de limpieza desplegado tras la fiesta. "Hoy es el día después de las Bodas y el balance que hago esta mañana es que la ciudad ha vuelto al siglo XXI de una forma rápida e inmediata", ha afirmado la alcaldesa, que ha señalado que la normalidad se ha recuperado en "prácticamente 12 horas". Para ello, el consistorio puso en marcha un refuerzo especial del servicio de limpieza, incrementando el operativo de 18 a 27 trabajadores. Esta medida, según ha explicado la alcaldesa, ha permitido una actuación más ágil y eficaz en la recogida de papeleras y el vaciado de contenedores. La alcaldesa ha reiterado que la afluencia de público ha sido visiblemente superior a la de otros años. En su opinión, la reciente declaración de las Bodas como Fiesta de Interés Turístico Internacional empieza a notarse, si bien ha matizado que sus efectos más significativos se percibirán en los próximos años. Buj ha vinculado el éxito de asistencia a la potente campaña de promoción realizada en la Gran Vía de Madrid, que ha despertado el interés de numerosos visitantes. "Este reconocimiento supone un sello de calidad que influye directamente en la decisión de los turistas a la hora de elegir destino", ha señalado. El objetivo ahora, ha insistido, es seguir creciendo, pero siempre con calidad. "Queremos que venga más gente, que se sigan llenando los hoteles y las casas de turismo rural, no solo en Teruel, sino también en un radio de 50 kilómetros o más", ha afirmado, destacando que el impacto turístico ya beneficia a toda la comarca. En este sentido, ha informado de que localidades cercanas como Albarracín, Mora de Rubielos o Rubielos de Mora también han registrado una elevada ocupación durante el fin de semana. "Lo que queremos es que Teruel sea capaz de acoger ese torrente de visitantes y que todos podamos disfrutar de la fiesta con comodidad y calidad", ha concluido.