Un bombero del rescate de Escalona revela el peligro que corrieron los menores: "Uno no sabía nadar"

Lo que comenzó como un baño para cuatro menores en el río Alberche a su paso por Escalona (Toledo) ha estado a punto de terminar en tragedia. Una súbita crecida del agua los dejó atrapados en mitad del cauce, provocando un complejo rescate que ha puesto de manifiesto el grave peligro que corrieron. Así lo ha relatado Carlos Jiménez, uno de los bomberos que participó en el operativo, en el programa Herrera en COPE Toledo, destacando las enormes dificultades que encontraron los equipos de emergencia para llegar hasta los jóvenes. El principal obstáculo fue la fuerza de la corriente, intensificada por las lluvias y el desembalse de agua. Jiménez ha explicado que un primer intento con una barca a remo resultó inútil. “La corriente era bastante importante”, ha señalado. La embarcación no pudo superar “la vena central del cauce, donde la corriente es más importante”, impidiendo que los rescatadores se acercaran a los menores. Ante el fracaso inicial, dos bomberos equipados con trajes acuáticos intentaron llegar hasta los jóvenes con una cuerda guía. Sin embargo, la violencia del agua volvió a frustrar la maniobra. En palabras del propio Jiménez, en esa acción los rescatadores “se jugaron el tipo”. “La fuerte corriente lo hizo prácticamente imposible”, ha sentenciado sobre la peligrosidad de la situación que afrontaron sus compañeros. A la peligrosidad del entorno se sumaba una circunstancia que convertía el rescate en una operación de máximo riesgo. “Uno de ellos no sabía nadar”, ha confirmado el bombero. Esta era la mayor preocupación para los equipos de emergencia. Los jóvenes, de unos 15 años y vestidos con ropa de verano (bermudas), se habían refugiado en la parte alta de un árbol, una posición que, según Jiménez, les mantenía “relativamente, y dentro del riesgo, en una situación controlada”, pero el problema fundamental seguía siendo cómo acceder a ellos. Finalmente, se tomó la decisión de activar a los bomberos del parque de Talavera de la Reina para que acudieran con una embarcación a motor, la única capaz de vencer la fuerza del río. Durante la espera, los efectivos de bomberos, policía y protección civil mantuvieron el contacto visual con los menores, tranquilizándolos en todo momento. “La verdad que ellos estaban tranquilos, dentro del nerviosismo que tenían”, ha apuntado Jiménez. La operación se alargó durante horas. Los servicios de emergencia fueron activados a las cinco de la tarde y, entre los intentos fallidos y la llegada de la barca a motor, el rescate final se produjo casi al anochecer. Según ha explicado el bombero, los jóvenes, de unos 15 años, no fueron conscientes del peligro real. “Muchas veces, pues, no ven situaciones de riesgo que nosotros estamos acostumbrados a ver que puede acabar una desgracia”, ha comentado. Carlos Jiménez, con 21 años de servicio, ha concluido lamentando las imprudencias que a menudo cometen los ciudadanos por subestimar la fuerza de la naturaleza. “Muchas veces perdemos la noción de que el riesgo siempre está presente y no lo valoramos realmente”, ha afirmado, recordando que esta situación, que por suerte “ha quedado en un susto”, podría haber tenido un desenlace mucho más trágico.