Los robots empiezan a ver el mundo en tiempo real y no a trompicones. Un chip neuromórfico promete reflejos más rápidos que los humanos

Un nuevo diseño de chip inspirado en el cerebro humano permite a los sistemas de visión artificial detectar el movimiento de forma continua, sin esperar a fotogramas. El resultado es una percepción varias veces más rápida que la actual, con implicaciones directas para coches autónomos, robots industriales y máquinas que interactúan con personas.