La situación en el colegio Pedro Melendo García de Olías del Rey (Toledo) se ha agravado. Cerca de un 80% de los alumnos de primero de Primaria no han acudido a clase este lunes como medida de protesta de las familias ante los episodios conflictivos que se siguen produciendo en el centro. Las familias aseguran vivir con un miedo continuo y exigen soluciones a la administración. Según ha explicado Marta Vázquez, portavoz de las familias, la situación sigue sin controlarse a pesar de los recursos implementados. Desde finales de octubre, el centro cuenta con una Pedagoga Terapéutica (PT) a jornada completa, pero la realidad es que no es suficiente. En las últimas semanas se han seguido registrando incidentes, con cuatro o cinco episodios hace dos semanas y otro par la semana pasada, lo que mantiene la alarma entre los padres de los alumnos, que tienen solo seis años. Las familias insisten en no querer señalar a ningún menor. "Nuestro objetivo es que la administración ponga los medios suficientes y necesarios para que todos los niños estén seguros y protegidos en su centro escolar", ha afirmado Vázquez. El foco de su reclamación es la necesidad de una intervención por parte de las autoridades para garantizar la convivencia y la inclusión efectiva de todo el alumnado. Para visibilizar su malestar y exigir respuestas, las familias han convocado una concentración pacífica este martes a las 10:00 horas frente a la Consejería de Educación. Esperan que los responsables "den un paso hacia adelante y se hagan responsables de la realidad". "Es momento de que den un paso adelante y de que haya soluciones reales, no se puede vivir así, hablando de menores tan pequeños", ha sentenciado la portavoz. La reivindicación va más allá de su centro y apunta a una revisión del sistema de inclusión y de protección a la infancia en los colegios. Vázquez ha señalado la necesidad de mejorar la formación de profesores y recursos y ha animado a otros centros a sumarse, mencionando que tienen constancia de situaciones parecidas en un instituto en Méntrida y en el colegio Gregorio Marañón. Respecto a posibles roces con la Asociación de Familias por la Inclusión, que les acusó de exagerar, Vázquez ha aclarado que están colaborando y trabajando en el mismo barco. "Quiero dejar claro que no nos hacemos cargo de toda la repercusión que ha tenido en medios y de las distintas opiniones y prejuicios que se han derivado de eso", ha explicado, pidiendo también disculpas si alguien se ha sentido ofendido.