Kiko Argüello: "En los que sufren hay una misteriosa presencia de Cristo crucificado"

El coiniciador del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello, ha presentado este domingo su obra sinfónica, 'El sufrimiento de los inocentes', en la Catedral Primada de Toledo. El evento se enmarca en las celebraciones por el octavo centenario de la Catedral, cuya primera piedra fue colocada por el rey Fernando III, a quien Argüello describió como "un rey santo". Entre los asistentes se encontraban el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, junto a numerosos sacerdotes y fieles de la diócesis. Argüello ha compartido su testimonio personal, explicando que su camino comenzó cuando se sintió llamado a vivir entre los más desfavorecidos. "Fui tocado por el sufrimiento de los inocentes", ha confesado, un sentimiento que lo llevó a las chabolas de Palomeras Altas, en el extrarradio de Madrid. En su opinión, en las personas que sufren "hay una misteriosa presencia de Cristo crucificado". Según ha relatado, su única intención era "vivir entre los pobres", pero "Dios tenía pensado que naciera allí el embrión de una Iniciación cristiana". De esa experiencia, y gracias a la colaboración de la sierva de Dios Carmen Hernández, surgió el Camino Neocatecumenal, una realidad eclesial que hoy se ha extendido por 138 naciones en todo el mundo. El iniciador del Camino ha destacado el "inmenso bien que hace a tantos miles de hermanos" esta iniciación cristiana en la actualidad. Para Argüello, es fundamental contar con un respaldo comunitario en el camino de la fe. "Es un regalo enorme el vivir junto a una comunidad cristiana en la que nuestra fe pueda hacerse adulta y ser una luz en esta sociedad", ha constatado durante su intervención. Al introducir la sinfonía, Kiko Argüello ha explicado que no se trata de un simple concierto. "Este concierto no es solamente música", ha señalado, sino una composición que entrelaza "fragmentos de la Escritura con coro e instrumentos" con el objetivo de "llevarnos a la oración". La finalidad última es clara: "La intención es anunciar el Evangelio, con la música también", ha subrayado. La obra está compuesta en honor a la Virgen María, inspirada por el "sufrimiento de María al pie de la Cruz". La sinfonía presenta a la madre de Jesús "sometida al escándalo del sufrimiento de los inocentes que lleva en el cuerpo su propio Hijo". A través de la música, se narra cómo "Jesucristo ha tenido que beber un cáliz lleno de amargura por los pecados de todos los hombres", pero desde la Cruz "nos perdona a todos". Finalmente, la composición culmina con un mensaje de esperanza anclado en la Pascua. Argüello ha concluido expresando su deseo de que la sinfonía ayude a los oyentes a unirse a Cristo en su victoria sobre la muerte. "Como Cristo ha resucitado y ha vencido a la muerte, que esta sinfonía nos ayude a unirnos a Él en la alegría de la Resurrección", ha finalizado.