Con anchoas, cilantro, curry o rosa: cuatro variantes para dar otro sabor a la mayonesa casera

De la intensidad salina de las anchoas al toque especiado del curry y la frescura del cilantro, estas versiones reinventan la mayonesa clásica sin perder su cremosidad característica Tres recetas deliciosas y saludables con latas de berberechos que además tendrás listas en 10 minutos La mayonesa es una de las salsas más versátiles y apreciadas en la cocina, conocida por su textura cremosa y su capacidad de combinarse con una amplia variedad de sabores. Aunque la versión clásica se prepara solo con huevo, aceite y un toque de ácido, existen múltiples variantes que permiten adaptar la emulsión a distintos gustos y preparaciones. Desde salsas que incorporan hierbas frescas o especias hasta combinaciones más intensas con anchoas, curry o incluso ingredientes dulces y cítricos, cada versión ofrece una receta única sin perder la suavidad característica de la mayonesa. El éxito de estas preparaciones depende tanto de la selección de los ingredientes como de la técnica de emulsión. Batir con cuidado y añadir los líquidos lentamente garantiza una textura homogénea y estable, mientras que el equilibrio de sabores permite que cada adición destaque sin sobrecargar la salsa. Por ello, explorar las distintas versiones de mayonesa no solo enriquece cualquier plato, sino que también demuestra cómo un ingrediente básico puede transformarse en un acompañamiento sofisticado y lleno de carácter. Mayonesa con anchoas Para preparar la mayonesa con anchoas se necesitan cuatro filetes de anchoa en aceite, un huevo a temperatura ambiente, 200 mililitros de aceite de girasol, un poco de vinagre, unas gotas de zumo de limón y sal al gusto, combinando todos estos ingredientes de manera que se pueda lograr la emulsión adecuada. Se coloca el huevo en un recipiente junto con las anchoas y se tritura hasta obtener una mezcla uniforme. Se incorpora lentamente el aceite de girasol mientras se bate de forma constante para que la emulsión comience a formarse. Posteriormente, se añade aceite de oliva poco a poco, continuando el batido para suavizar el sabor y evitar que sea demasiado intenso. Finalmente, se ajusta la sal con precaución considerando la salinidad de las anchoas y se agregan unas gotas de zumo de limón o vinagre según se prefiera. Se bate hasta obtener una textura homogénea y cremosa. Se recomienda consumir en las primeras 48 horas y mantener en refrigeración para conservar la frescura del huevo y el sabor de las anchoas. Mayonesa con cilantro La mayonesa con cilantro se elabora utilizando un huevo a temperatura ambiente, 200 mililitros de aceite de oliva o de girasol, hojas frescas de cilantro sin tallos gruesos, un diente de ajo pequeño, una cucharadita de zumo de limón o vinagre y media cucharadita de sal, combinando estos ingredientes desde el inicio para que la emulsión sea uniforme. Se trocean ligeramente las hojas de cilantro y se coloca en el vaso de la batidora junto con el huevo, el aceite, el ajo, la sal y el zumo de limón o vinagre. Se bate con la batidora apoyada en el fondo hasta que la mezcla comience a espesar, elevando luego lentamente el brazo de la batidora para integrar todo el aceite y conseguir la textura deseada. Finalmente, se añade el cilantro picado y se bate brevemente hasta obtener una salsa verde uniforme y cremosa. Se ajusta la sal y el limón al gusto, y se recomienda consumir en un máximo de 24 horas para mantener la frescura de los ingredientes y el aroma del cilantro. Mayonesa de curry Para la mayonesa con curry se necesita un huevo, 200 mililitros de aceite de oliva o de girasol, dos cucharillas de curry en polvo, una cucharadita de zumo de limón o vinagre y una pizca de sal, combinando estos ingredientes de manera que se pueda crear una emulsión estable y uniforme. Se coloca el huevo en un vaso alto con el aceite, la sal y el limón o vinagre. Se introduce la batidora hasta el fondo y se bate sin moverla hasta que la mezcla comience a espesar y adquiera consistencia cremosa. Este método asegura que la emulsión no se separe durante la preparación. Una vez conseguida la densidad deseada, se incorpora el curry en polvo y se mezcla suavemente hasta que quede distribuido de manera uniforme. La salsa resultante se puede conservar en refrigeración hasta 48 horas y se recomienda para acompañar verduras, carnes o ensaladas que requieran un toque especiado sin alterar la textura de la emulsión. Salsa rosa La mayonesa o salsa rosa se prepara con un huevo, 200 mililitros de aceite de oliva, una pizca de sal, una cucharada sopera de kétchup, una cucharada sopera de mostaza, un chupito de whisky y el zumo de una naranja, combinando estos ingredientes desde el inicio para conseguir la textura y el sabor característicos de la salsa. Se coloca el huevo con la sal y el aceite en un vaso alto adecuado para la batidora de mano. Se introduce el brazo de la batidora hasta el fondo y se bate sin moverlo hasta que la mezcla comience a espesar y forme una emulsión cremosa. Luego se realizan movimientos suaves de arriba hacia abajo hasta integrar completamente todo el aceite. A continuación se agregan el kétchup y la mostaza, mezclando cuidadosamente. Se incorporan después el whisky y el zumo de naranja, integrando suavemente. Finalmente, se ajusta el sabor al gusto agregando más zumo de naranja o kétchup según preferencia. Se recomienda consumir en refrigeración y en un máximo de 48 horas para mantener la textura y frescura de la salsa.