Desde el 2013, la asociación Albergue Amor y Rescate trabaja incansablemente por cambiar la historia de perros víctimas de abandono y maltrato. Lo que comenzó como una conexión a través de redes sociales entre cuatro mujeres que no se conocían personalmente —Evelyn Perea, Hipatia, Ada y Marisol— se convirtió en un espacio seguro para decenas de vidas vulnerables.