En el cuarto aniversario de la invasión de Ucrania por Rusia, Viktor Orbán logra bloquear medidas financieras de apoyo a Ucrania y el paquete número 20 de penalizaciones contra Rusia La UE fracasa en el uso de los activos rusos y se conforma con un préstamo conjunto para financiar a Ucrania Hungría ha logrado bloquear el último paquete de sanciones contra Rusia y la aprobación definitiva del préstamo de 90.000 millones de euros que la UE había propuesto para financiar las necesidades del Ejército ucraniano en su guerra contra los rusos, cuando se cumple el cuarto aniversario de la invasión. A pesar de que inicialmente el primer ministro húngaro, Victor Orbán, se había posicionado para no obstaculizar la ayuda financiera a Ucrania, la cercanía de las elecciones en Hungría han llevado al dirigente ultranacionalista a bloquear las medidas. El veto de Hungría vuelve a poner sobre la mesa las dificultades para la gobernanza de la UE, ya que un solo país puede vetar la decisión que respalden los otros 26 miembros. Hace unos meses, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, trato de mover un cambio en la fórmula de votación para evitar este tipo de frenos, pero no obtuvo suficiente respaldo por parte de las capitales europeas. La alta representante para Exteriores de la UE, Kaja Kallas, ha declarado este lunes, tras la reunión de ministros europeos del ramo, que Sabemos que se aproximan elecciones en Hungría, pero, teniendo en cuenta la historia del país, resulta difícil imaginar que la población húngara apoye una postura contraria a la ayuda a las personas de Ucrania que se encuentran en situación de necesidad. Por ello, me cuesta creer que una decisión de ese tipo pueda aportar réditos electorales. Pero, no conozco en profundidad el clima político húngaro“.En las últimas encuestas electorales en Hungría, la formación de Orbán no conseguía reeditar la victoria. Kallas ha calificado de “lamentable” que el primer ministro húngaro haya cambiado de opinión y se “esté retrocediendo respecto de la decisión previamente alcanzada por todos los líderes en el Consejo Europeo, que ahora parece estar siendo revisada o abandonada”. Un portavoz de la Comisión Europea apuntó horas antes de que terminase la reunión de los ministros de Exteriores que “hubo un acuerdo político por parte de todos los jefes de Estado, incluido el jefe de Estado que ahora está amenazando con bloquearlo”, en referencia al primer ministro de Hungría. “Si se quiere mantener la credibilidad de todos los líderes que se comprometieron con este préstamo, debe demostrarse ahora, y esperaríamos que todos los líderes, incluido el primer ministro Orbán, cumplan su compromiso político asumido en el Consejo Europeo de diciembre del año pasado”, comentaron desde la Comisión Europea. En este sentido, el veto de Hungría es mucho más grave ya que en la cumbre del pasado diciembre en la que se aprobó el préstamo se negoció que no afectara a varios países para conseguir la unanimidad en el acuerdo: “Cualquier movilización de recursos del presupuesto de la Unión como garantía para este préstamo no tendrá un impacto en las obligaciones financieras de la República Checa, Hungría y Eslovaquia”. Estos tres países, con vínculos con Rusia, se habían posicionado reiteradamente en contra de del uso de fondos de la UE para financiar a Ucrania contra los rusos. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, apuntó que la posición de Hungría “no ayuda a la Unión Europea, no ayuda a la paz en Europa, no ayuda a los civiles ucranianos”. El paquete número 20 de sanciones de la UE a Rusia se centra en los sectores de la energía, los servicios financieros y el comercio. En el ámbito energético, se prevé la imposición de una prohibición total de los servicios marítimos para el petróleo ruso, la inclusión de otros 43 buques adicionales de la lista negra de sancionados, así como la restricción del mantenimiento técnico de los buques cisterna que suministran gas natural licuado. En el sector financiero, está previsto incluir a 20 bancos regionales en la lista de sancionados y ampliar las medidas contra los canales de evasión mediante criptomonedas. Asimismo, se imponen prohibiciones de exportación a Rusia por un valor superior a 360 millones de euros y restricciones a las importaciones por más de 570 millones de euros en metales, productos químicos y minerales críticos.