Jorge Piedrafita, abogado de la presunta víctima del exDAO: "Me han contactado tres agentes por acoso laboral con tintes sexuales, y otra víctima del DAO"

El caso de la inspectora de Policía que ha denunciado por agresión sexual al ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, ha abierto la puerta a que salgan a la luz nuevos presuntos abusos. El abogado de la víctima, Jorge Piedrafita, ha revelado en el programa 'La Tarde' de COPE que ya ha sido contactado por más mujeres. En concreto, ha detallado que se trata de “tres agentes distintas por acosos laborales con tintes sexuales” por parte de otros miembros de la cúpula y de “otra víctima del DAO” que no pertenece al cuerpo policial. La nueva denunciante, según el relato del letrado, fue presuntamente acosada en su domicilio por el ex DAO para que se marchara, ya que “le molestaba y no quería que vieran lo que estaba haciendo”. Piedrafita ha anunciado que, si la víctima decide seguir adelante, presentarán la querella correspondiente, y ha hecho un llamamiento a cualquier otra persona que haya sufrido situaciones similares. “Seremos implacables”, ha sentenciado, “porque esto jamás debe producirse en un cuerpo policial”. Estas nuevas revelaciones refuerzan la tesis del sindicato mayoritario JUPOL, cuya portavoz, Laura García, ha asegurado que lo ocurrido no es una sorpresa dentro del cuerpo. “A ningún policía y a ninguna policía de este país le sorprende en absoluto todo esto”, afirmó en 'Mediodía COPE'. García describe una cúpula donde algunos mandos “abusan de absolutamente todo lo que pueden” y “se protegen los unos a los otros”. Desde JUPOL se atribuye la situación a la “politización de las cúpulas policiales”, el poder que acumulan y los “favores que se deben”. Por ello, el sindicato se concentró este lunes frente al Ministerio del Interior para pedir la dimisión del ministro Fernando Grande-Marlaska y del director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, a quienes consideran parte de la “estructura de mando que ha permitido la permanencia y ascenso” de mandos cuestionados. El camino judicial de la primera denunciante no está siendo fácil. Según su abogado, la inspectora estaba “aterrada” ante las consecuencias. Sus temores se confirmaron cuando, tras conocerse la querella, su identidad se filtró en grupos de WhatsApp de policías, dando comienzo a lo que Piedrafita califica como “una auténtica cacería de bulos, mentiras y medias verdades que solo buscan desacreditarla, dañarla y denigrarla”. Este pavor a las represalias y al poder del DAO fue lo que llevó a la víctima a eludir los protocolos internos y acudir directamente a los tribunales. “No podía arriesgarme a que la víctima sufra ningún daño, a que el agresor se enterara y pudiera tomar represalias o tener una salida digna”, ha explicado Piedrafita sobre su estrategia legal. Una de las nuevas víctimas que lo ha contactado le confirmó estos temores: “Denuncié internamente mi acoso e inmediatamente se enteró mi acosador y quedé a su merced”. La situación ha llegado a tal punto que la agente ha necesitado protección y ya cuenta con una escolta policial concedida por el Ministerio del Interior. Su abogado ha agradecido la implicación de la nueva DAO, Gema Barroso, que según él, “está todos los días consultando a la víctima” para asegurarse de que la protección funciona correctamente. El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid ya tiene en su poder el material probatorio. Aunque la prueba más llamativa es un audio de 40 minutos que recogería la presunta agresión, el letrado ha matizado que “no es la única prueba”. La querella se apoya en un “conjunto probatorio importante” que incluye listados de llamadas, conversaciones, otros audios e informes médicos. Para garantizar la imparcialidad del proceso, la defensa ha solicitado que el peritaje técnico de las pruebas lo realice la Guardia Civil. “No es que no se fíen de la Policía”, ha aclarado Piedrafita, sino que su clienta “no se fía de la cúpula” y no saben “dónde llegan los tentáculos del DAO”. El objetivo es evitar presiones a los compañeros del cuerpo. Tanto la denunciante como el denunciado están citados a declarar el próximo 17 de marzo. El abogado prevé que hasta entonces será “una guerra” contra su clienta, pero confía en su fortaleza para “contar toda la verdad” en una declaración que, asegura, tendrá un importante carácter probatorio.