La Unión Europea llegará previsiblemente al cuarto aniversario de la agresión rusa contra Ucrania sin un nuevo paquete de sanciones contra Rusia y el préstamo de 90.000 millones de euros a Kiev congelado, después de que Hungría y Eslovaquia hayan vetado las nuevas medidas contra el Kremlin, y el gobierno húngaro haya bloqueado el crédito del que depende la economía ucraniana.