El Ocaso del Señor de los Gallos

El aire en Tapalpa, usualmente fresco y con olor a pino, se espesó con el humo de la pólvora y el eco de las hélices. Desde las primeras horas de la mañana, un despliegue de inteligencia militar y marina cercó los bastiones del capo más buscado del mundo. No fue una entrega pacífica; el cerco derivó en enfrentamientos armados que recordaron los días más oscuros de la guerra contra el narco.