Diego sufrió una grave lesión medular al caerse de una escalera mientras trabajaba en la instalación de un aparato de aire acondicionado en Alicante. Ni las condiciones en las que realizaba la tarea eran adecuadas ni el traslado posterior al hospital se efectuó con las debidas garantías, lo que pudo agravar las consecuencias del accidente. El propio empresario lo llevó por su cuenta en su furgoneta y, según recoge la sentencia, le indicó que manifestara que la caída se había producido en su domicilio, para evitar las posibles responsabilidades. Estos son dos de los elementos que ha valorado un juzgado de lo Penal de Alicante para condenar al empresario a dos años y diez meses de prisión por un delito contra los derechos de los trabajadores en concurso ideal con otro de lesiones por imprudencia grave. El fallo, que no es firme y contra el que cabe recurso ante la Audiencia Provincial, establece además que el acusado indemnice a la víctima con 866.000 euros, así como el pago de más de 100.000 euros por los gastos hospitalarios derivados de la asistencia de la víctima en el Hospital General de Alicante y el Hospital Nacional de Parapléjicos en Toledo.