La reciente visita del ministro de Justicia, Félix Bolaños, ha dejado sensaciones agridulces en la Ciudad del Sol. Y es que, a pesar de la confirmación de que el nuevo Palacio de Justicia entrará en funcionamiento antes de que acabe el año, la falta de representación institucional en la visita a las obras generaba quejas en el Ayuntamiento, primero, y ahora en el Ilustre Colegio de Abogados.