La economía tiene prestigio de ciencia complicada, pero quizá no lo sea tanto y más bien deba entenderse como impredecible por su carácter de ciencia social. El 'homo económicus' debate su vida entre cinco variables que le afectan y que de tomar decisiones acertadas en al menos una de ellas hace de la existencia algo más placentera. Esas cinco variables configuran un 'pentágono de la decisión económica' que conviene interiorizar para no hacer de la vida un infierno. En cada uno de esos vértices teóricos se encuentra el tener, el invertir-ahorrar, el ganar, el gestionar y el gastar. Se diría que cualquier persona o empresa capaz de acertar o ser exitosa en uno de esos factores ya tiene un pie claro en la tranquilidad vital. Muchos son los que se jactan de conocer el secreto del éxito, pero en realidad demasiados son los factores que pueden influir como para asegurar nada si no es a costa de algo y cada caso es susceptible de análisis multivariable complejo.