La La crisis en el Real Mallorca es prácticamente global y el último capítulo se ha vivido en la noche de este lunes con la destitución de Jagoba Arrasate. Y la crisis es múltiple porque a nivel deportivo el equipo ocupa zona de descenso y su involución sobre el césped es palpable, también porque desde la propia institución se ha dado una importancia capital a los asuntos relacionados con el negocio y la puesta en escena restando energía a lo que realmente importa que no es otra cosa que el fútbol y salir de la crisis en la que está metido el equipo y que le conduce, salvo un cambio radical sobre el campo, a Segunda División.