El robo de vehículos ha evolucionado en los últimos años. Frente a la imagen tradicional del forzamiento de cerraduras o la rotura de cristales, actualmente hay muchas sustracciones se producen sin dejar señales visibles y mediante el uso de tecnología cada vez más sofisticada. Esta evolución ha hecho que muchos conductores no se percaten del robo hasta horas después, dificultando la recuperación del vehículo.