La muerte del líder del CJNG sacude los cimientos de la organización del Mundial 2026. Mientras la FIFA observa con lupa a Guadalajara, Ciudad de México y Monterrey, crece el temor por la logística y la seguridad de las delegaciones. Aunque el calendario oficial se mantiene firme, el fantasma de un posible traslado de sedes a Estados Unidos comienza a sobrevolar ante el riesgo de una escalada de violencia. ¿Podrá el fútbol blindarse ante la crisis del narco?