El abogado Jorge Piedrafita, que representa a la agente de la Policía Nacional que ha denunciado por una presunta agresión sexual al exdirector adjunto operativo (DAO), ha asegurado que su clienta está "destrozada" desde que el pasado martes se puso en marcha una "cacería" contra ella. En una entrevista en el programa El Cascabel de TRECE, con José Luis Pérez, el letrado ha explicado que la filtración de su identidad y de la querella ha provocado una campaña de "bulos, mentiras y medias verdades" para desacreditarla antes de su declaración. El miedo de la agente se hizo patente después de que su nombre circulara por los grupos de WhatsApp policiales. "Estaba aterrada", ha relatado Piedrafita, hasta el punto de pedirle una promesa: "vuélveme a prometer que si a mí me pasa algo, tú vas a seguir hasta hasta el final, pase lo que pase". Esa frase, ha confesado el abogado, le hizo reclamar inmediatamente una escolta policial que ya le ha sido concedida y con la que está "algo más tranquila". Piedrafita ha explicado la estrategia legal que siguieron para sortear posibles interferencias. "Tuvimos que poner una querella que saltara todos los circuitos policiales", ha señalado, con el objetivo de que llegara al juzgado con "máxima discreción" y "sin ninguna interferencia policial". De esta forma, buscaban proteger a la víctima e impedir que el exDAO tuviera "ninguna capacidad de represalias". Sin embargo, el letrado ha lamentado el "absoluto caos judicial" que, a su juicio, ha provocado la conocida como 'ley Bolaños', lo que ha demorado las declaraciones. Esta estrategia se diseñó, según el abogado, porque los protocolos internos "tienen fallos, no funcionan". Ha puesto como ejemplo el caso de otra mujer policía que, tras denunciar internamente, vio cómo su acosador "lo supo de inmediato y quedó absolutamente a su merced". El temor era que la denunciante del exDAO sufriera represalias, ya que "los tentáculos del DAO todavía no sabemos hasta dónde llegan". El abogado ha mostrado su "total estupefacción" al conocer el reciente nombramiento de Óscar San Juan, apodado el "miniDAO" y señalado como presunto cómplice, para "un puestazo en la sección de criminalidad de la policía". Piedrafita ha anunciado que este mismo viernes pedirá explicaciones al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a través del canal de comunicación directo que han establecido, porque "no nos parece de recibo". La desconfianza no se limita a la cúpula, aunque el letrado ha querido distinguir entre los altos mandos nombrados por el exDAO y los compañeros de base. La agente, ha dicho, "confía en sus compañeros que están indignados", pero siente "pánico" de una cúpula donde "entre ellos se deben favores y entre ellos se protegen". Piedrafita ha afirmado que su propio entorno ha recibido presiones. "Han llegado de forma muy sibilina", ha relatado, con mensajes como "ten cuidado que vas a tener problemas profesionales", "esto puede acabar con tu carrera" o "tú no llevas escolta". A pesar de la "incomodidad", ha asegurado con firmeza: "por mucho que me presionen, no voy a parar, voy a llegar hasta el final". Finalmente, el abogado ha desvelado que la denuncia se sustenta en un amplio conjunto de pruebas que van más allá de una sola grabación. El caso incluye "varios audios, listados de llamadas, conversaciones, informes médicos del punto violeta y periciales informáticas". Las pruebas abarcan desde la presunta agresión en abril, las coacciones hasta junio y un supuesto intento de compra a finales de ese mes, momento en el que la agente "explota porque no puede más" y le decretan la baja psicológica.