'Casados a primera vista' dinamitó la confianza con 'el juego de la sinceridad' y forzó un intercambio de pareja

El reality de Telecinco propuso que las parejas confesaran la atracción por otros compañeros y pudieran mirar los móviles del otro, lo que cambió el humor de varios de los protagonistas Así va la lista de concursantes de 'Supervivientes 2026': 11 famosos confirmados, con mayoría de mujeres 'GH Dúo' salvó a dos nominados y reencontró a Cristina Piaget con Carlos Lozano para vivir su “último baile” La sexta entrega de Casados a primera vista en Telecinco dio un volantazo en casi todas sus parejas protagonistas. Las únicas que continuaron igual fueron Ana y Luija a su ritmo lento, pero sin pausa, y Marc y Ainhoa en su declive sin freno. El resto vivieron una semana intensa, con una primera ceremonia con expertos. Después un juego de la sinceridad que provocó discusiones y desconfianzas. Y un segundo reencuentro con los expertos que no fue como se esperaba. Además, ese mismo equipo de psicólogos acabó proponiendo a Milton y Natalia hacer un intercambio con Lorenzo y Laura, para averiguar si fluían igual con otras personas o eran dinámicas inevitables. Los cuatro aceptaron la propuesta. Laura y Lorenzo, de la pasión a la desconfianza por la suegra Laura y Lorenzo fueron la pareja mejor avenida en la primera ceremonia de expertos. Allí ambos aplaudieron su Luna de miel y aseguraron que les parecía conocerse de toda la vida. Habían hecho planes de futuro y su único miedo era la distancia entre sus casas. Sin embargo, una de las pruebas de sinceridad dinamitó la confianza que tenía Laura en su marido. Los expertos propusieron ver los móviles de sus parejas y ella fue directa a la conversación de él con su madre. Allí leyó que su suegra decía que tenía “cara de fresca” y que criticaba su trabajo. Además, a Laura le molestó los consejos que le dio la madre, que le decía los movimientos que él tenía que hacer. Ella se quitó el anillo ante la desconfianza que todo le generó y durmió en el sofá. Al día siguiente fueron a la ceremonia con los expertos y explicaron lo ocurrido. Él lamentó todo y aseguró que se estaba empezando a enamorar y no quería perderla. Ella le creyó e hicieron las paces. Natalia y Milton, con un océano de distancia Milton quiso tener un gesto romántico con Natalia y le dejó una nota en su abrigo. Algo que le molestó mucho a ella porque lo sintió como una invasión de su privacidad. Aún así, leyó la nota y la comentaron punto por punto. Ella criticó que solo halagara su físico y siguiera sin ser sincero, para ella. Mientras que él seguía desgastándose porque nada de lo que hacía era suficiente. Ella fue a una fiesta familiar para ver a su hijo y le propuso a Milton que la acompañara. Él aceptó y compró un regalo para el niño. Sin embargo, ella en el evento pasó totalmente de su marido, hasta que él decidió irse. La pareja llegó a la segunda reunión con los expertos sin haber hecho las dinámicas propuestas y mostrando aun más distancia entre ellos. Por lo que los psicólogos les propusieron hacer un intercambio con Laura y Lorenzo, para ver otras opiniones. Los cuatro aceptaron. Borja y Luciana, con una ruptura sorpresa Borja continuaba con el miedo de hacerle daño a ella, al no sentir lo mismo. Por lo que actuaba más frío, que su mujer. “A mí esta convivencia tan intensa me afecta negativamente”, lamentaba él que necesitaba aire. Sin embargo, cuando les propusieron el juego de la sinceridad, en el que debían poner en orden la atracción que sentían por el resto de compañeros, él puso la primera a Estefanía, después a Laura y tercera a Luciana. Algo que a ella le dolió profundamente. Eso provocó una discusión entre ellos, y dejaron de hablarse. Al sentarse frente a los expertos, él comunicó que quería romper la relación, algo que a ella no le había comentado. Las noches de pasión entre Ana y Luija y Stephan y Estefanía Ana y Luija vivieron su primera bronca, que acabó en una reconciliación por todo lo alto, con una noche de pasión, que al día siguiente les provocaba una sonrisa en la cara. Algo parecido a lo que vivieron Stephan y Estefanía que tuvieron un fuerte desencuentro y él llegó con un ramo de flores. Eso les hizo acabar en la cama, hasta que decidieron ir al baño. Allí pudieron desahogarse mejor sin cámaras. “Hicimos el amor, corto pero intenso”, explicaron. Lo que les hizo sentirse “más unidos”. El bucle infinito de Ainhoa y Marc Los que fueron incapaces de salir del bucle infinito de desconfianza son Ainhoa y Marc. Ante los expertos, ella explicó que no había tenido “una conversación de más de cinco segundos con Marc. Hemos hablado de cosas banales, sin profundizar. Cuando está conmigo a solas no me habla. Yo he venido a trabajar en una relación, a abrirme, pero hasta aquí”. Algo con lo que él no estaba de acuerdo: “Estoy viviendo esto cohibido, he intentado comunicarme pero he encontrado portazos en la cara. Cada vez que intento expresar un sentimiento ella lo percibe como un acto teatral, y eso me descoloca y me duele. He intentado hablar con ella varias veces pero termina en huida”. Ella se echó a llorar, pero ni la psicóloga pudo consolarla porque todo eran negativas. Algo que la experta le señaló y animó a que hablaran entre ellos. Al día siguiente, Ainhoa se acercó a la habitación de Marc, donde le pilló con juegos que había comprado. Él intentó una conversación, pero ella respondía de forma arisca en todo momento. El intento duró pocos minutos.