Como es bien conocido, el Tribunal Supremo de Estados Unidos, de mayoría conservadora (está formado por seis magistrados conservadores frente a solo tres liberales), tumbó la pasada semana buena parte de los aranceles que el presidente Trump impuso a más de un centenar de países. El fallo, obtenido por seis votos a favor y tres en contra, amenaza al Gobierno estadounidense con la obligación de tener una colosal cuantía de dinero por unos gravámenes cobrados ilegalmente.