El modelo de protección laboral alemán frente al despido presenta diferencias estructurales significativas respecto al sistema español, situando a Alemania como un referente en la defensa real de los trabajadores frente a la extinción de contratos. Mientras que en España el despido improcedente implica una indemnización tasada y previsible, en Alemania la Ley de Protección contra el Despido (Kündigungsschutzgesetz) establece un marco mucho más exigente que obliga a las empresas a justificar socialmente cualquier extinción laboral, con riesgo real de readmisión obligatoria del trabajador.