Imagínese pasar 7.000 horas seguidas bajo un ruido ensordecedor y que en cuanto suena tenga que buscar un lugar seguro donde esconderse. Un sonido agudo y prolongado, semejante al de una ambulancia que es la antesala de algo, seguramente, mucho peor. Esas 7.000 horas equivalen a nueve meses y medio, más que un embarazo. Ese es el tiempo que han pasado los niños ucranianos de la zonas cercanas al frente y en la región de Kiev bajo el sonido de las sirenas de forma constante desde que empezó el conflicto, justo hace cuatro años, según el análisis de los datos oficiales sobre las sirenas de alerta. En el resto de Ucrania, los niños en Ucrania han soportado unas 4.000 horas... Ver Más