Las señales se venían acumulando durante las últimas semanas, pero el detonante fue que Santiago Abascal hablara abiertamente de la repetición electoral en Extremadura hace días. En el PP tenían claro que la interlocución en esta comunidad a nivel autonómico era ya imposible. La situación se había enconado demasiado. En Vox venían dilatando la negociación, incluso evitando sentarse a la mesa con María Guardiola. La presidenta extremeña adolece de una mala relación con el que debería ser su socio de gobierno, a nivel incluso personal, pero desde hace días tiene la mano tendida para llegar a un acuerdo. Ante el riesgo de que la repetición de elecciones fuera real, Alberto Núñez Feijóo decidió contactar con Abascal directamente el domingo. En... Ver Más