Están ahí, jugando al despiste para evitar ser descubiertos, aunque enfrentándose llegado el caso a todo aquel que recrimine su actitud: son los taxistas pirata o 'tironeros', dos definiciones que el grueso del sector equipara, pero que en la práctica alude a dos actividades ilegales. Los primeros son vehículos particulares cuyos conductores ofrecen servicios de transporte sin tener licencia alguna, mientras que detrás de los segundos están los profesionales del taxi, generalmente asalariados, que recogen en el aeropuerto de Barajas y las estaciones de Atocha y Chamartín fuera de la zonas acotadas para tal fin. «Estos últimos no son piratas, son unos listos, por no llamarles otra cosa», advierten quienes sufren su presencia en la bolsa de la T-4. De... Ver Más