Nous-209 es la primera vacuna preventiva contra el cáncer, cuyo estudio dirige un investigador español en Houston (EE.UU.)con resultados muy prometedores en pacientes con un alto riesgo de desarrollar cáncer de colon recurrente. La vacuna ha demostrado su capacidad para estimular de forma segura el sistema inmunitario y dirigirse contra células precancerosas y cancerosas en personas con síndrome de Lynch , una enfermedad hereditaria frecuente que afecta al 5% de la población (más de 2 millones de personas en España). Estos pacientes tienen un 80% de probabilidades de desarrollar cáncer de colon recurrente a lo largo de su vida, un 60% de tener cáncer de endometrio y un 20%, de cáncer de estómago, entre otros tumores. Y la vacuna ha demostrado su capacidad para interceptar el cáncer antes de que este se desarrolle. El estudio liderado en el Hospital MD Anderson de Houston por el español Eduardo Vilar-Sánchez, profesor de Prevención Clínica del Cáncer de este centro de la Universidad de Texas, arroja resultados prometedores para estos pacientes que viven sometidos a programas de control muy estrictos. Concretamente, los tumores que «típicamente se presentan en pacientes con síndrome de Lynch son colon, recto, endometrio y estómago con hipermutabildad», explica Vilar Sánchez. Los resultados de la fase I b/II del estudio, en la que se evalúa la seguridad y la capacidad de inmunizar de la vacuna, los recoge la revista Nature Medicine, que destaca su capacidad para transformar la atención preventiva en personas con síndrome de Lynch. La vacuna se basa en la estrategia de interceptación, un enfoque preventivo que tiene como objetivo reducir la incidencia del cáncer, entrenando al sistema inmune para reconocer y eliminar células precancerosas y cancerosas en fases tempranas. Nous-209 utiliza un adenovirus de grandes simios desactivado, que transporta 209 antígenos (proteínas) «presentes de manera recurrente en tumores de colon, estómago y endometrio», explica Vilar Sánchez. El estudio evaluó 45 pacientes que no habían desarrollado cáncer de colon, aunque sí lesiones precancerosas (pólipos). La vacuna fue bien tolerada y ninguno presentó efectos adversos serios, tanto en la primera dosis, como en la dosis de recuerdo, con una respuesta inmunitaria duradera y aún detectable un año después. Estos resultados ponen de relieve la capacidad de Nous-209 para estimular de forma eficaz la inmunidad frente a neoantígenos en el síndrome de Lynch, lo que respalda su validez para la interceptación del cáncer. Para los portadores de síndrome de Lynch, la posibilidad de una opción preventiva basada en el sistema inmunitario representa un cambio de paradigma significativo, frente a los programas de seguimiento intensivo a los que se someten en la actualidad. «Las estrategias actuales para el manejo de estos pacientes—como los cribados frecuentes o la cirugía preventiva electiva— son intervenciones que cambian la vida, ayudan a prevenir el cáncer, pero pueden afectar de forma significativa a la calidad de vida de estas personas«, destaca el investigador español. La publicación recoge los resultados de la Fase I b/II del ensayo y ya están diseñadas las fases II y III, en las que se estudiará la viabilidad de la vacuna en poblaciones más amplias y con mayor riesgo de portadores de este síndrome y también la dosificación óptima y la duración de la protección inmunitaria a lo largo de varios años. «Probablemente sea un ensayo multicéntrico internacional que se llevará a cabo en entre 1.200 y 1.400 pacientes con síndrome de Lynch. El seguimiento de estos pacientes a lo largo del tiempo nos permitirá comprobar si la vacuna es efectiva desde el punto de vista clínico, de manera que, en función del resultado, la vacuna estaría disponible entre 2029 y 2031», explica. Y añade: «más adelante sería aplicable a la población general». Los tumores desarrollados por los pacientes con síndrome de Lynch tienen errores espontáneos en regiones del genoma (microsatélites) donde se producen repeticiones, conocidas como inestabilidad de microsatélites. Es lo que se conoce como hipermutabilidad y la vacuna ha conseguido frenarla y eliminar las células cancerosas. En un estudio en laboratorio, se tomaron muestras de leucocitos de los 45 participantes en la primera fase «y se expusieron a células de cáncer de colon modificadas para expresar proteínas. Lo que vimos fue que las células de pacientes inmunizados reconocieron las proteínas de las células cancerígenas, eliminándolas». Estos resultados abren la puerta a que las vacunas preventivas contra el cáncer puedan ser una realidad en pocos años. «Los datos muestran que los linfocitos T inducidos por NOUS-209 persisten, reconocen y eliminan eficazmente células tumorales y respaldan una protección inmunitaria a largo plazo. La ausencia de adenomas avanzados tras el tratamiento es especialmente alentadora«, explica el especialista. La vacuna ha sido desarrollada por la biotecnológica suiza Nouscom en fase clínica dedicada al desarrollo de inmunoterapias de nueva generación para tratar el cáncer en todas sus etapas, desde las más tempranas, como la interceptación, como las más metástasis más avanzadas. Su consejera delegada, Dra. Marina Udier, ha destacado que «este avance, además de un hito para el futuro en la prevención del cáncer, ofrece un enfoque potencialmente transformador para los portadores del síndrome de Lynch que merecen un mejor abordaje de su riesgo de desarrollar un cáncer».