El andaluz es una forma de hablar el español con unos rasgos singulares y reconocibles en la pronunciación o el vocabulario, pero en ningún caso es una lengua propia como el catalán, el gallego o el euskera. La propuesta electoral de María Jesús Montero de promover una «ley de lenguas andaluzas» para «preservar, impulsar, investigar y trasladar el valor de lo que significa ser andaluz» no tiene ninguna base científica. «Las lenguas andaluzas no existen». Cuatro filólogos consultados por ABC que han publicado estudios académicos sobre esta materia han llegado a la misma conclusión: lo que se habla en Andalucía no es una lengua, sino «modalidades o variedades» del español, como puede serlo el castellano de un hispanohablante en Zaragoza,... Ver Más