Lo que iba a ser una cancelación discreta se ha convertido en uno de esos fenómenos imprevisibles que de vez en cuando sacuden las redes. La cantante cacereña Chloé Bird estuvo a punto de suspender su concierto en Barcelona junto al salmantino Delgado después de haber vendido únicamente cuatro entradas a una semana de la fecha. El desplazamiento desde Cáceres (más de 900 kilómetros), el alojamiento, los billetes y el alquiler de la sala hacían inviable asumir las pérdidas.