El puente del Centenario va camino ya de los cinco años de obras y de los 154 millones de coste. Esto significa que se va a duplicar irremediablemente el precio de la ampliación y también el plazo de ejecución. El último modificado que ha puesto sobre la mesa la constructora Acciona es de 16,8 millones de euros, como ya avanzó este periódico, mientras los trabajos siguen casi paralizados en un porcentaje de conclusión que se desconoce por la falta de información oficial. Fue a mediados de 2021 cuando se firmó con Acciona el contrato por 86,4 millones de euros, que entonces era la oferta más baja de las presentadas al proceso de licitación. El documento exponía que debía terminarse a los 27 meses, es decir, a finales del año 2023. Sin embargo, alegando el sobrecoste de los materiales derivado de la guerra de Ucrania, el Ministerio de Transportes tuvo que aumentar el presupuesto hasta alcanzar los 137. Aquello, pese al retraso evidente que llevaba de por sí la obra desde su inicio, no hizo que aumentara el ritmo. Tras el verano pasado, con el izado de las primeras dovelas que sostienen los nuevos tirantes del puente, todo parecía coger velocidad de crucero. Cada semana se veía un avance hasta entonces imperceptible. Pero, de nuevo, llegó el frenazo en seco. Desde hace semanas, en las instalaciones no hay ni cien trabajadores. Acciona presiona así al Ministerio de Óscar Puente para que firme un nuevo modificado que cuenta con todas las bendiciones técnicas, pero no con las políticas. Nadie del Gobierno ha dado explicación oficial del nuevo parón de las obras, pero según ha podido saber ABC, se trata de un nuevo sobrecote de 17 millones de euros. Este proyecto que el exministro José Luis Ábalos junto a Santos Cerdán trataron de adjudicar a dedo a Acciona alegando la 'urgencia' de los trabajos, por el mal estado de los tirantes, se contrató finalmente mediante un concurso público a la citada empresa. Según las conversaciones intervenidas por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guarcia Civil, los implicados en la trama Koldo se llevaron 1,8 millones de euros en mordidas, logrando que Acciona subcontratara a la empresa vinculada a Cerdán, Servinabar que, a su vez, colocó al cuñado de éste como único trabajador en la obra. Sin embargo, aquel contrato a la baja no tuvo en cuenta otros trabajos de importancia que, ahora, deben acometerse para evitar problemas futuros en el puente. Según adelantó ABC, el nuevo modificado que plantea Acciona al Ministerio para rematar las obras plantea actuaciones en el vano principal del puente del Centenario y en los viaductos de aproximación que no se contemplaron en el proyecto original. Fuentes del sector de la ingeniería y la construcción trasladan a este periódico que la sustitución de los tirantes «se tenía que hacer» y admiten la complejidad de la ejecución de este proyecto al desarrollarse con el puente operativo, en servicio. Si bien, precisan que la licitación se hizo hace más de un lustro sólo recogía la ampliación del tablero de puente, con la mejora de las pilas principales, las costillas y la sustitución de los tirantes, todas ellas sobre el vano central, es decir, el puente sobre el río. Pero nada se contemplaba con respecto a los viaductos de aproximación y ahora se ha comprobado que «están mal, fatigados», por lo que se estima «deseable» una actuación, por ejemplo, sobre las vigas perpendiculares al tablero. Eso sí, sería una obra «más sencilla». Esto es lo que propone Acciona y de esta forma «se arreglaría todo el puente». Cabría la opción, en el supuesto de que el departamento de Óscar Puente rechazase la petición de la multinacional, de que se realizara una nueva licitación para estas actuaciones sobre los viaductos de aproximación, aunque «lo más lógico», según las fuentes consultadas del sector, sería dar luz verde al modificado. Según pudo saber ABC, si el primer modificado que supuso un incremento relevante de los costes estuvo motivado por el incremento del precio real del acero derivado de la guerra de Ucrania, cuyo uso es muy significativo en el Centenario, el segundo tiene su razón de ser en la situación de los viaductos de aproximación, principalmente, aunque Acciona también ha incluido nuevas mejoras en el vano principal o puente central. Así, en este tramo central, se propone reparar el sistema de drenaje para evitar vertidos al río; mejorar la iluminación de balizas aeroportuarias; la protección antiincendios de los tirantes; y medidas para mejorar el comportamiento de los pilones frente a esfuerzos sísmicos. Pero además se plantea la mejora del sistema de auscultación e inspección del puente para explorar su estado de conservación y mantenimiento. Estas actuaciones no estaban en el proyecto original licitado por el Gobierno central. Por su parte, en los viaductos de aproximación, tras detectar su estado actual, se propone la restauración integral de los dinteles (las piezas más cercanas a las pilas, donde apoyan las vigas); actuaciones para mejorar la durabilidad de dichas vigas; la sustitución de apoyos y las mejoras de las barandillas o impostas del puente. Este nuevo modificado cuenta con todos los «parabienes» de los técnicos del propio Ministerio de Óscar Puente. Sin embargo, no se puede decir lo mismo del filtro económico, que de momento no ha sido superado, y por tanto el órgano o responsables competentes no han dado luz ver a dichos cambios. «Es una decisión política», argumentan dichas fuentes. Es decir, que aquella obra que se adjudicó a la baja a Acciona y que se vendió como 'urgente', con el fin prioritario de cobrar mordidas, duplica ya el coste previsto y también los plazos, sin fecha final. Y, encima, aún el Ministerio no tiene claro si aceptar el nuevo presupuesto.