El mapa electoral de Rufián: ¿qué partido a la izquierda del PSOE se presentaría a las generales en cada provincia?

La propuesta de articulación electoral planteada por el portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya en el Congreso, Gabriel Rufián, ha encontrado una acogida favorable en el entorno de la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz y en buena parte de las formaciones integradas en la coalición Sumar, especialmente en Compromís y Más Madrid. Sin embargo, la iniciativa continúa suscitando un rechazo frontal por parte de la propia Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), EH Bildu y el Bloque Nacionalista Galego (BNG). La denominada "fórmula Rufián", concebida inicialmente como un frente amplio de izquierdas que integrara a fuerzas nacionalistas e independentistas, ha ido redefiniéndose hacia un modelo más pragmático: un reparto territorial de provincias en virtud del cual solo concurriría en cada circunscripción la formación con mayores expectativas electorales. El núcleo del debate reside precisamente en la definición de ese criterio de prevalencia. ¿Debe atenderse a los resultados de las elecciones generales de 2023 como referencia objetiva? ¿O primar el arraigo territorial y la fortaleza orgánica en cada comunidad? ¿Cómo ponderar, además, las divergencias habituales entre el comportamiento electoral en comicios generales y autonómicos? Si se adopta como parámetro cuantificable el resultado de las generales de julio de 2023, el espacio a la izquierda del PSOE quedó liderado en la mayoría de las circunscripciones por Sumar, lo que, en la práctica, le otorgaría prioridad en buena parte del mapa provincial. Este escenario explicaría la receptividad del entorno de Díaz ante la propuesta. No obstante, el contexto político ha experimentado variaciones sustanciales en los dos últimos años y medio. La candidatura de Sumar en las generales integró a diversas marcas que posteriormente han modificado su posición en el tablero: algunas han roto la alianza —como Podemos— y otras disponen de una implantación territorial más sólida en el ámbito autonómico, como los Comuns en Catalunya, Más Madrid en la Comunidad de Madrid, Compromís en la Comunitat Valenciana o las Mareas en Galicia. La cuestión central pasa entonces por determinar qué referencia debe prevalecer cuando la fuerza relativa varía según el tipo de elección. El caso de Catalunya ilustra con claridad las tensiones inherentes a esta fórmula. En las generales de 2023, ERC debería haber encabezado la candidatura en Girona, Lleida y Tarragona, mientras que en Barcelona la primacía correspondería a los Comuns, segunda fuerza tras el PSC. Aplicando estrictamente este criterio, el propio Rufián no podría repetir como cabeza de lista por Barcelona, al corresponder la candidatura a los Comuns. Sin embargo, en las autonómicas de 2024, pese a su retroceso electoral, los republicanos superaron a los Comuns en las cuatro provincias, lo que alteraría el reparto si se priorizan esos resultados. Una situación igualmente compleja se produciría en Galicia. En las generales, el BNG fue la fuerza alternativa más votada en Lugo y Ourense, mientras que Sumar-En Marea lo fue en A Coruña y Pontevedra. Sin embargo, en las autonómicas posteriores, el BNG no solo se impuso en todas las provincias, sino que llegó a superar al PSOE, mientras las Mareas quedaron fuera del Parlamento...