El Real Madrid perdió en Valencia la segunda final de la temporada, en un encuentro que pone el foco en la gestión de la plantilla de Sergio Scariolo y en el bajo rendimiento de alguno de los fichajes sobresalientes realizados por el club este verano pasado. La derrota ante el Kosner Baskonia (89-100) fue un tropiezo inesperado que tiene difícil explicación en las altas esferas del club, especialmente tras los dos partidos previos en la Copa ante Unicaja y Valencia, y el liderato incontestable en la Liga Endesa (18 victorias, 2 derrotas).