Jagoba Arrasate, destituido en el RCD Mallorca a última hora del lunes tras un giro de guión

El fútbol dirá si la destitución de Jagoba Arrasate, comunicada a última hora del lunes en un giro inesperado de guión, resulta efectiva y el nuevo técnico da con la tecla para salvar al equipo. Lo que es obvio es que el RCD Mallorca llevaba un camino a la perdición en un proceso de descomposición deportiva. Al técnico le fue comunicada la destitución a última hora de la tarde del lunes, una destitución comunicada por el Mallorca a las 21'50h.  No hay sustituto aún, lo que da buena prueba de que no era una decisión tomada, que Pablo Ortells, CEO deportivo, mantenía su idea de continuar con el técnico y que iba a ser capaz de revertir la situación. Sin embargo, un proceso de reflexión durante todo el lunes y el debate que había en el propio club sobre la situación y la dirección del técnico, como había informado COPE, provocaron un giro de guión a última hora del lunes y se tomó la decisión de cambiar de entrenador. La imagen del equipo en Vigo es muy preocupante, de un equipo deshecho y que ya no cree en nada. Desorientación, inconsistencia, falta de identidad, debilidad física y mental, todo esto transmitía el equipo en el encuentro ante el Celta. La destitución ha sido una decisión difícil para el director deportivo Pablo Ortells y un club en este aspecto conservador, que suele dar mucho crédito a los entrenadores. De hecho en los 10 años de etapa de Andy Kohlberg en la presidencia, es la segunda destitución tras la de Luis García Plaza en 2022 también en Primera División tras lograr el ascenso. Ortells había dado un proyecto a medio plazo al técnico de tres años, un técnico que venía  con todas las garantías de estabilidad y crecimiento por sus antecedentes en Osasuna. Se trataba de evolucionarlo desde el Mallorca más defensivo de Javier Aguirre. Buscaban una evolución, un paso adelante, otra propuesta de fútbol, pero olvidaron traer los jugadores para el nuevo proyecto. El proyecto de Arrasate no ha llevado a tomar vuelo, una gran primera vuelta la pasada temporada, sin embargo, el equipo se cayó desde Enero de 2025. Es decir, en el último año y casi dos meses, el Mallorca ha sido un equipo perdedor, desnortado, sin una personalidad definida. Pretendieron que el nuevo sastre hiciera un nuevo traje pero se olvidaron ponerle nueva tela. Prácticamente con la misma única aportación y relevante además de Jan Virgili, porque el resto de jugadores está por ver lo que pueden dar, como Pablo Torre, la gran inversión del verano. Más allá de que el técnico no tuviera los mimbres para lo que quería, Arrasate es responsable del bajo rendimiento del equipo. El técnico había perdido posiblemente la ascendencia sobre la plantilla, pero el principal problema que se observa es mental, físico y táctico. El equipo parece no creer en lo que hace y no tiene tono competitivo, no aguanta los partidos, ha habido contratiempos musculares constantes y el equipo no tiene el comportamiento táctico adecuado que se esperaba de Arrasate. El Mallorca es una caricatura de equipo hoy y urgen soluciones. Un técnico sencillo y amable.- Jagoba Arrasate se despide este mediodía en su última comparecencia en Son Moix. Un entrenador que encajó desde el primer momento por su sencillez, empatía y su comunicación directa. Arrasate contesta a todas las preguntas, le encanta hablar de fútbol, quiere conocer su entorno. Su carácter empático hace que todo el mundo quiera que le vaya bien, desde el primer día quiso conocer sobre el club, su entorno, su historia, sobre la isla. Arrasate ha dirigido al Mallorca durante una temporada y media. Es su segunda destitución en Primera, tras su primera experiencia en la Real Sociedad, su equipo, en 2014. Esta temporada ha sumado seis victorias, seis empates y 13 derrotas. La pasada temporada sumó 13 victorias, 9 empates y 16 derrotas y el equipo finalizaba décimo con 48 puntos, una liga que todos firmarían ahora en la isla. El problema es que la mayoría de victorias fueron logradas en la primera vuelta, la segunda fue el inicio de la descomposición, deterioro del equipo, de la relación con la grada, un equipo que dejó de competir. Esta temporada ha sido lamentablemente una continuidad que tiene al equipo en descenso y le ha acabado costando el puesto.