El filólogo y escritor Juan Galán recupera en su último libro, "Rotspanier, que significa "rojo español" en alemán, la memoria de los republicanos españoles que, tras la Guerra Civil, continuaron su lucha contra el fascismo en Europa. La obra es una biografía sobre el miliciano gallego Joaquín Fernández Millán, quien se exilió en Francia y fue forzado a trabajar para la organización TODT en la construcción del Muro Atlántico. El libro combina su biografía con un ensayo que profundiza en la situación de los exiliados. La investigación de Galán nace de un vínculo personal. Una compañera de trabajo en la escuela de idiomas, nieta de Joaquín, le relató la historia de su abuelo. "Ella sabía que yo investigaba temas de la República y me contó la historia de su abuelo", explica Galán. La familia poseía una versión limitada de los hechos y creía, por ejemplo, que había estado en campos de exterminio en Alemania, cuando en realidad eran campos de trabajo alemanes en Francia. Ese fue el punto de partida para una investigación que comenzó en el año 2020. Al tratarse de una persona casi anónima, sin memorias escritas, la reconstrucción de su vida ha sido un reto. La familia conservaba algunas fotografías con anotaciones en el reverso, como "Burdeos, 1943", que sirvieron de guía. "La memoria oral hay que cuidarla, hay que verificarla y comprobarla", señala el autor. El título provisional de la obra fue, de hecho, "Tras as pegadas de un miliciano galego". Galán siguió su rastro por Francia, contactando con archivos departamentales franceses y alemanes para trazar la geografía de los lugares donde estuvo. "No fue una tarea fácil, pero ahí sí que se requiere paciencia y tenacidad", comenta. Galán se muestra partidario de investigar "sobre gente poco conocida", ya que considera que "es importante centrarnos también en la gente de a pie, que son las verdaderas víctimas de los conflictos". Por ello le interesó la figura de este miliciano. En este sentido, el autor subraya la relevancia de conocer el pasado. "Si de algo sirve la historia es para intentar que no se vuelva a repetir", afirma. El libro se presenta como una humilde aportación para conocer el relato de los exiliados, víctimas del franquismo y, como en el caso de Joaquín, también del nazismo. Joaquín Fernández Millán fue declarado oficialmente víctima del nazismo en los años 70 por su trabajo forzado en la base submarina de Burdeos, que estaba bajo control nazi, y recibió indemnizaciones por ello. Al cruzar la frontera en 1939, los exiliados se encontraron con una dura realidad. "Lo que toparon al traspasar la frontera fue que los gendarmes franceses separaban a las familias", relata Galán. Joaquín fue separado de su mujer y de su hijo de seis meses. El gobierno francés, de derechas en aquel momento, los consideraba "peligrosos" y los envió sistemáticamente a campos de concentración con "condiciones terribles", algunos de ellos situados en las playas del Mediterráneo. La obra se presentará este jueves en el Ateneo Ferrolán a las siete de la tarde. En el acto, Juan Galán estará acompañado por Enrique Barrera y por Virginia Fernández, nieta del protagonista. Aunque ella tenía solo cuatro o cinco años cuando su abuelo falleció y sus recuerdos son limitados, ha aportado la visión familiar a través de los relatos de su padre y su tío, enriqueciendo la perspectiva de la biografía.