El agua ha vuelto a imponerse en Los Barruecos. Las últimas lluvias han llenado por completo la presa del Barrueco de Abajo, la más incónica del célebre paraje natural de Malpartida de Cáceres. En la mañana soleada de este martes de finales de febrero ofrece un espectáculo poco habitual incluso en este humedal de referencia en la penillanura cacereña. La lámina de agua, extendida y brillante, multiplica el reflejo de los bolos graníticos y convierte el paraje en un espejo natural donde roca y cielo se funden en este lugar que transmite paz como pocos mientras la cascada corre aguas abajo.