El material que Adif se llevó de un tramo de Adamuz que la Guardia Civil dejó sin precinto está disponible y localizado

La jueza pide a la empresa pública que se abstenga de retirar material sin recibir una autorización expresa de los investigadores La Unidad Operativa de la Policía Judicial de la Guardia Civil ha remitido un atestado a la titular del Juzgado de Instrucción número dos de Montoro, Cristina Pastor, acusando a personal de la empresa pública ADIF de “irregularidades”. Los agentes, en un duro atestado en el que muestran su disconformidad con los trabajadores de ADIF, señalan que antes de que el propio Juzgado de Montoro autorizara la retirada de los restos del accidente de Adamuz, en el que murieron 46 personas por el choque de dos trenes de alta velocidad, los empleados se llevaron material de la vía a una base, para su análisis. Adif, a través de Ineco, también ha enviado su propio informe a la jueza de Montoro, en el que detalla qué se llevó, cuándo y porqué, y concreta que el material está localizado y a disposición de los investigadores. Los empleados señalan que el material lo extrajeron del lugar del siniestro el 22 de enero (el accidente fue el día 18), “tras el rescate de los dos últimos fallecidos se retiró del lugar del accidente tanto el personal investigador de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) como el de la Guardia Civil, después de haber recogido todo el material probatorio que consideraron pertinente, y sin que se adoptara ninguna medida cautelar sobre la zona o los materiales abandonados y sin precintar, quedando los cupones expuestos al deterioro”. Los dos informes tienen la misma fecha, el 9 de febrero. Al día siguiente, el 10 de febrero, la jueza, Cristina Pastor, firma una providencia dirigida a Adif en la que pide que se “abstenga” de recopilar material sin autorización judicial expresa y que se ponga a disposición de la Guardia Civil para devolver todo lo que los agentes consideren necesario. “Todo ello bajo advertencia de incurrir en responsabilidad penal”, advierte la magistrada, según firma en la provindencia, a la que ha tenido acceso este periódico. Soldaduras del accidente de Adamuz ya precintadas por la Guardia Civil. La Guardia Civil sostiene en su oficio que la decisión de retirar el material fue una orden verbal del jefe de área de ADIF. Los cupones se llevaron a la base de mantenimiento de alta velocidad que ADIF tiene en Hornachuelos, también en la provincia de Córdoba. Pero el oficio de la Guardia Civil y el informe de Ineco sobre ADIF son divergentes en un punto. Los agentes aseguran que según las declaraciones obtenidas trabajadores de Adif han realizado “pruebas” sobre los “rieles”. Según el testimonio, los ensayos fueron “de dureza” y nunca de ruptura, por lo que consideran que el material estaría en buen estado. Sin embargo, el informe de Ineco señala que lo único que se hizo fue trasladar el material a la base, “sin que hayan sido manipulados o alterados, y estando en todo momento a disposición judicial”. Aparte, indica que el mismo 23 de enero, el día en que se trasladó el material a su base para que no se deteriorara por las lluvias, se elaboró un informe “en el que se detallaba la ubicación en vía de estas soldaduras antes de su retirada”. Restos del material de balasto, en la base de Adif en Hornachuelos. Las únicas soldaduras que no se llevó Adif son las número 25 y 26, donde se produjo el descarrilamiento del Iryo. Ese material fue trasladado al laboratorio para su análisis. Aparte, también se han retirado soldaduras de la vía no solo en sentido Madrid, donde comenzó el descarrilamiento del Iryo, sino también en sentido Sevilla, por donde viajaba en Alvia. En el atestado, la Guardia Civil asegura que no se dio cuenta de la retirada de los cupones de soldadura hasta el 30 de enero, siete días después de que se produjesen, cuando regresaron al lugar del accidente los investigadores en compañía de personal de la CIAF. El objetivo era medir el boogie del coche ocho del tren Iryo. Al preguntar por las soldaduras que faltaban, fueron informados de que habían sido retiradas por personal de Adif. Adif y la Guardia Civil coinciden en que el 3 de febrero los agentes se personaron en la base de Hornachuelos, para comprobar que estaban allí los cupones retirados, y para precintarlos. El 9 de febrero, la Guardia Civil regresa para “asistir a la reubicación del acopio de los cupones. Coincide esta visita con la instalación de alarma en el almacén donde se guardan los cupones”, señala el documento.