Adif admite que retiró material del accidente de Adamuz, pero asegura que lo hizo para custodiarlo

Más de un mes después de la tragedia ferroviaria de Alamuz, en la que fallecieron 46 personas, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha admitido que se llevó materiales del lugar del accidente. La entidad, dependiente del Ministerio de Transportes, se defiende en medio de la investigación judicial que busca esclarecer las causas del siniestro. Fuentes de Adif han explicado que el personal retiró material que ni la Guardia Civil ni la FIAF (Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios) se habían llevado durante la inspección inicial. Según su versión, estos elementos correspondían al tramo en dirección a Madrid y no a la zona directa del descarrilamiento. El material fue trasladado a un edificio de mantenimiento de Adif en Ornachuelos durante los días 22 y 23 de enero. Las mismas fuentes del ministerio insisten en que todos los restos siempre han estado a disposición judicial y policial. De hecho, precisan que el pasado 30 de enero, la Guardia Civil requirió dicho material y se procedió a su entrega sin contratiempos. Desde Adif concluyen que su actuación evitó una pérdida de pruebas crucial. Sostienen que "si el gestor no hubiera custodiado esos elementos sobrantes, seguramente habrían acabado en cualquier vertedero". Esta situación se habría producido, según explican, a raíz de las obras de recuperación de la zona, que comenzaron el 27 de enero tras recibir la autorización judicial correspondiente. En un oficio, la Guardia Civil informa que un empleado de Adif comunicó a los agentes que había recibido la orden verbal de un superior para trasladar "cupones con las soldaduras", unas piezas que podrían ser decisivas. Al conocer los hechos, la juez instructora amonestó a Adif y ordenó la restitución inmediata de los materiales sustraídos del lugar del siniestro.