La muerte de ‘El Mencho’ desata una ola violenta que revela el poder del narco y su capacidad para reconfigurarse

El operativo que acabó con la vida del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, ha desatado una ola de violencia sin precedentes en las calles de México. Esta respuesta, organizada y repartida por diferentes estados, revela que la hidra del crimen organizado está lejos de extinguirse. Más bien, la muerte de El Mencho encaja en un patrón ya conocido del crimen organizado mexicano: la eliminación del líder no destruye la estructura existente, muy consolidada sociocultural, económica y políticamente, sino que previsiblemente catalizará hacia transformaciones internas y reacomodos violentos.