El sector pesquero de Granada y Almería ha alzado la voz para denunciar lo que considera una exclusión injusta de las ayudas aprobadas por el Gobierno central para paliar los daños de las recientes borrascas. A diferencia de otros sectores como la agricultura, los pescadores lamentan que los graves perjuicios sufridos en el mar han sido ignorados, dejándolos en una situación de desamparo. Según explica Ignacio López, presidente de la cofradía de pescadores de Motril, la razón esgrimida por el Ejecutivo es que ambas provincias no alcanzan el umbral de pérdidas acreditables exigido, un criterio que el sector rechaza de plano. López asegura que el verdadero daño es invisible a simple vista: "El daño está en los fondos, porque todo lo que hemos visto en las imágenes flotando en la riada ha llegado al mar y se ha depositado en los fondos, y ahora los fondos están estériles". Los barcos de artes menores que han salido a faenar vuelven "con las manos vacías, las redes rotas y completamente llenas de basura". La acumulación de lodos, plásticos y todo tipo de residuos ha destruido los ecosistemas marinos. "Toda esa basura que hay depositada (...) hace que la especie se vaya", afirma López, quien anticipa un futuro desolador: "Ahora cuando salgamos nos tiraremos tiempo trayendo mucha basura y poca pesca". Esta situación obliga a los propios pescadores a asumir la titánica tarea de limpiar los fondos marinos para poder volver a pescar. Una labor que realizan por su cuenta y riesgo, arrastrando la basura con sus propias redes y sufriendo roturas. López recuerda que no es la primera vez: "Estuvimos meses, meses, meses y meses dedicándole tiempo a limpiar los caladeros, porque hasta que los fondos no están despejados y regenerados, no vuelve la pesca". En este contexto de abandono, el presidente de la cofradía destaca la diferencia de trato con la administración autonómica. La Junta de Andalucía sí ha contactado con el sector, ha mostrado "empatía" y ha realizado "un estudio más pormenorizado" de las pérdidas. "Nos hemos sentido arropados", asegura López, quien afirma tajante que "el trato con la Junta de Andalucía es totalmente distinto". El sector se siente especialmente agraviado por el momento en que se produce esta exclusión. La flota de arrastre, que sale de la parada biológica de febrero el próximo día 6, ya había sufrido los efectos del temporal durante enero, con "como mínimo 15 días" de barcos amarrados a puerto. Esta situación les hizo entrar en el paro mensual sin ingresos, por lo que el sentimiento de agravio es doble: "No es ya que no den nada, es sentirse excluido de unas ayudas que le reconocen a otros compañeros".