Ribera refuerza la atención pediátrica en la Región de Murcia para garantizar una asistencia especializada

La tranquilidad que aporta a las familias contar con un pediatra de confianza es un pilar fundamental en el cuidado de los más pequeños. Sin embargo, España sufre un déficit de especialistas que sobrecarga el sistema y pone en riesgo la atención especializada. Para dar respuesta a esta necesidad, el grupo Ribera ha reforzado su servicio de pediatría en la Región de Murcia, una iniciativa que explica David Gil, coordinador del área. Aunque los médicos de familia están capacitados para ver niños, la figura del pediatra es insustituible. David Gil subraya que la diferencia es sustancial, ya que "los niños no son adultos pequeños, tienen sus propias enfermedades, formas distintas de enfermar y necesidades específicas en cada etapa". Un pediatra posee una formación específica durante años para detectar problemas del desarrollo, trastornos nutricionales o patologías que no existen en adultos. Esta especialización resulta crucial para un diagnóstico temprano y preciso. Según el coordinador de Ribera, contar con un pediatra "marca la diferencia el llegar a tiempo o llegar tarde y que sea pediatra quien atienda a tus hijos". La detección precoz de cualquier anomalía es clave para el futuro desarrollo del menor. El problema de la falta de pediatras, especialmente en Atención Primaria, no es exclusivo de Murcia, sino que afecta a toda España y ha deteriorado progresivamente el modelo asistencial. Ante esta situación, Ribera ha decidido actuar para "reforzar las plantillas, mejorar la accesibilidad de nuestros centros y garantizar la continuidad asistencial en pediatría", ofreciendo una alternativa a las familias. La apuesta del grupo ha sido importante. Se han incorporado un total de seis pediatras más a sus centros y se ha abierto servicio de pediatría en Caravaca, San Javier y Los Alcázares. Además, se han reforzado las urgencias y consultas en Cartagena y Murcia Capital. Este equipo trabaja de forma coordinada, siguiendo los mismos protocolos y con acceso a la misma historia clínica para asegurar una atención continua y coherente. La clave de la pediatría moderna se encuentra en la anticipación. David Gil insiste en que "lo más importante es la prevención, y si no hay continuidad, se pierde la prevención". El seguimiento del niño sano, las revisiones y las vacunas son la base de un crecimiento saludable. Por ello, el servicio de Ribera aplica el programa oficial de revisiones con la misma rigurosidad que el sistema público. El enfoque de Ribera es integral y estructurado, combinando los estándares de la medicina pública con una mayor accesibilidad y tiempos de respuesta más ágiles. Como afirma el especialista, "prevenir es siempre más eficaz que tratar", un principio que guía su modelo asistencial. En definitiva, la labor del pediatra va más allá de curar enfermedades; es una figura que acompaña a la familia durante todo el crecimiento del niño. Como concluye Gil, "invertir en el seguimiento de un niño sano es invertir en adultos más sanos que en el día de mañana".