Que Estados Unidos se está desvinculando de la guerra de Ucrania se nota en que ha recortado casi por completo la ayuda financiera, en que el armamento que entrega es previo pago y en que la representación del país en los actos conmemorativos del cuarto año de resistencia ucraniana a la invasión rusa a gran escala se ha limitado a nivel de representantes de la Embajada en Kiev.