El excomisario José Manuel Villarejo ha optado este martes por distintas estrategias para intentar negarse a declarar ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga al expresidente de la Generalitat Jordi Pujol y su familia por la fortuna que guardaban en Andorra. Primero ha apelado a su imputación en el país vecino por la querella presentada en Andorra por presuntas coacciones a los responsables de la Banca Privada d'Andorra (BPA) para supuestamente obtener datos de políticos catalanes, y luego, a su avanzada edad, y después, a los "chascarrillos", que acababa de reprochar a la defensa para intentar no responder. Fue tal su negativa a contestar que ha acabado diciendo que se siente "coaccionado por el tribunal".